Recuerdo cuando llegó, se bajó del avión, le tomé las manos y la besé. Hubieron risas, carcajadas, chistes locales, apodos y todas esas cosas que nos hacen sonreír y enamorarnos.Recorrimos todo lo recorrible, desde la ciudad hasta nuestros cuerpos. Hubo noches de pasión y frenesí; otras, solo hablábamos, como queriendo conocernos completos. Caminábamos tomados de la mano, que es la expresión externa de lo unidos que estamos y estaremos.
Recuerdo cuando yo llegué, bajé del avión, me rodeó con sus brazos y me besó. Seguimos riendo a carcajadas, chistes locales, apodos y todas esas cosas que nos hacen sonreír y enamorarnos. Visitamos sus bares, museos, cafeterías y casi cualquier lugar al que ella le agregara "favorito" después del nombre. También visitamos nuestros cuerpos; también nos desvelamos platicando, escuchando, conociendo y reconociendo.
Todo esto aún no ha pasado. Hoy son deseos, pero mañana serán recuerdos.
Para ti, Aidee.
Deseos que son planes, planes que serán recuerdos, recuerdos que serán historias, historias que serán una vida: la nuestra.
ResponderEliminarLa nuestra, mi amor.
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